EEUU y el "plan B" a la crisis de Venezuela
El Gobierno de Estados Unidos ha arriado la bandera de la intervención militar en Venezuela y, ante la imposibilidad de sacar de la Presidencia a Nicolás Maduro, ha propuesto un "plan B" que busca una salida dialogada a la crisis y pretende captar el apoyo de la cúpula militar.
El plan ofrece garantías al alto mando militar de Venezuela durante la vigencia de un hipotético "gobierno de transición", que duraría entre 9 y 12 meses hasta la convocatoria de elecciones.
El texto especifica que el concepto de "alto mando militar" incluye al ministro de Defensa, Vladímir Padrino, a los viceministros de esa cartera, al jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Ceofanb), Remigio Ceballos, y a "otros comandantes".
"Estas garantías suponen un reconocimiento al poder 'de facto' en Venezuela", dijo a Efe una fuente diplomática que prefirió no ser identificada por no estar autorizada para hablar sobre el plan.
Además, la propuesta de EE.UU. establece que la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) apruebe una ley para la creación de un Consejo de Estado que sirva como gobierno de transición y que estaría compuesto por dos miembros del chavismo y otros dos integrantes de la coalición que lidera el líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente interino por medio centenar de países.
El enviado especial de EE.UU. para Venezuela, Elliott Abrams, explicó que ambas partes tendrían poder de veto, lo que favorecería la "moderación", aunque aún está por ver qué políticos podrían ser los elegidos para esos cargos.
EE.UU. se ha comprometido a retirar las sanciones que pesan sobre Venezuela si se cumplen dos condiciones: el establecimiento de un gobierno de transición y la salida del país de los supuestos agentes cubanos que han permitido a Maduro mantenerse en el poder, algo que Cuba niega rotundamente.
Sin embargo, Abrams explicó que Maduro seguiría entre los "más buscados" porque se mantendrán los cargos por narcoterrorismo que la Justicia de EE.UU. presentó la semana pasada en su contra, al mismo tiempo que ofreció 15 millones de dólares por información que llevase a su captura.
La única posible opción para el plan de EE.UU. es que sea recogido de alguna manera por el Grupo Internacional de Contacto impulsado por la Unión Europea (UE), que lleva meses intentando promover una salida dialogada a la crisis en Venezuela.